Acusan a la PGJE de B.C.S. de tortura y fabricación de pruebas para presentar a un culpable

0
2,254

Roberto González Martínez, amigo de la víctima durante 25 años, fue detenido y permanece preso por el asesinato, en medio de un proceso lleno de inconsistencias, explican sus abogados

 

Los Cabos, B.C.S. (13 enero 2020). – Fue en el mes de julio del año pasado, cuando Roberto González Martínez, fue culpado por el supuesto asesinato de su amigo el empresario mexicano-estadounidense José Arredondo, sin embargo, los abogados del señor González, aseguran que su cliente fue secuestrado y torturado por presuntos elementos de la PGJE (que encabeza Daniel de la Rosa Anaya) para inculparlo del crimen.

La información fue publicada Óscar Luna, en el periódico “Reforma” de circulación nacional, donde indican que La Procuraduría de Justicia (PGJE) de Baja California Sur investiga el asesinato de un empresario ocurrido en Los Cabos, en un caso en el que la misma dependencia es acusada de tortura y fabricación de pruebas para presentar a un culpable.

La víctima de asesinato, José Arredondo, fue encontrado muerto en su casa del Club Gardenias en Los Cabos el pasado 16 de julio, tras haber sido apuñalado y golpeado con palos de golf. El empresario era propietario de varios lotes de autos en California, la agencia de bienes raíces Family Realty, de un campo de golf en Bakersfield, y era padre del cantante estadounidense de K-Pop, Samuel Arredondo Kim.

Por su parte, Roberto González Martínez, amigo de la víctima durante 25 años, fue detenido y permanece preso por el asesinato, en medio de un proceso lleno de inconsistencias.

Al respecto el abogado Jaime Salomón Tacher, del despacho Gómez Mont, Tacher & García de León Abogados, explicó que Roberto González fue secuestrado y torturado por presuntos elementos de la PGJE (que encabeza Daniel de la Rosa Anaya) para inculparlo del crimen.

Sobre los hechos, dijeron que un día antes de su asesinato, Arredondo, de 58 años, jugó golf con González y después se fueron juntos a cenar a la casa del empresario. A la mañana del día siguiente, el cuerpo sin vida de Arredondo fue encontrado por la empleada doméstica.

Debido a que Roberto fue la última persona que vio con vida a José, indicó en entrevista Tacher, esa misma tarde rindió su declaración. Tres días después, un supuesto comandante de la Procuraduría lo privó de la libertad durante ocho días.

“Lo secuestran entre cuatro personas, lo esposan, le pegan, lo ahogan, lo reviven tres veces, le meten terror psicológico, le dicen que si no declara van a ir por su mamá”, contó.

Durante el periodo en el que estuvo ahí, abundó, los presuntos plagiarios irrumpieron en su vivienda, vaciaron sus cuentas bancarias, causaron destrozos y mancharon con sangre sus zapatos de golf y su camioneta.

Así, tras ocho días de estar desaparecido, Roberto fue presentado formalmente ante un juez y fue vinculado a proceso por el delito de homicidio calificado con alevosía, ventaja y saña.

Uno de los testigos que la Procuraduría presentó fue un menor de edad llamado Diego, cuyo primer día de trabajo como guardia de seguridad de Gardenias fue el mismo día del crimen.

El 19 de julio, Enrique, primo de Roberto, también fue presuntamente secuestrado y golpeado durante 6 horas para obligarlo a declarar.

Actualmente, Roberto permanece preso en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de San José del Cabo en espera de la audiencia el próximo 27 de enero de 2020.

En tanto, la Fiscalía General de la República investiga el caso.

Sospechas e investigación

Laura Arredondo, hermana del empresario asesinado José Arredondo, informó que buscan recaudar 100 mil dólares en donaciones para financiar una investigación privada del caso en México y Estados Unidos.

En entrevista, externó que en el caso podría estar implicada la viuda de Arredondo, Laura Camacho, y sus dos contadoras, ya que éstas tres son las únicas beneficiarias en el testamento.

“(Lo asesinaron) por dinero, por quedarse con su fortuna. La gente no cree que él nos dejó fuera del testamento, y mucho menos a su hijo, él estaba trabajando para su familia, no para gente que trabajaba para él”.

El día del crimen, refirió, su hermano tenía seis meses separado de Camacho.

Acusó que la Procuraduría de BCS no les ha dado información del caso.

“Cuando he ido, no me dicen nada”, comentó.

Información del periódico “Reforma”